El sector audiovisual y la IA: retos y oportunidades en el marco europeo.
La edición 73ª del Festival Internacional de Cine de San Sebastián acogió la mesa redonda organizada por la Asociación de Productoras de Cine Independiente (AECINE), “El sector audiovisual y la IA: retos y oportunidades en el marco europeo”, en la que productores, eurodiputados, empresas tecnológicas y representantes institucionales debatieron sobre los desafíos que plantea la Inteligencia Artificial (IA) para la industria audiovisual. El consenso general ha sido que la normativa debe proteger la creación y los derechos de autor, sin frenar la innovación ni la competitividad internacional.
El acto fue inaugurado por María Luisa Gutiérrez, presidenta de AECINE, quien subrayó la necesidad de acercar el sector audiovisual a Europa. “Este año hemos querido centrar este acto en Europa, ese paraguas que siempre invocamos cuando peleamos por definir y proteger el cine independiente; hoy queremos iniciar un diálogo estable con los eurodiputados y hablar de ese tsunami que es la IA, y de cómo la legislación europea y española está afrontando este reto”, dijo.
La mesa estuvo moderada por Rafael Sánchez, en representación de EGEDA, y contó con la participación de Pilar del Castillo y Adrián Vázquez, eurodiputados; Carmen Páez, subsecretaria del Ministerio de Cultura; Clara Ruipérez de Azcárate (Telefónica/Movistar Plus+); Miguel Langle (Atresmedia); y José Ignacio Gómez Santano (Ecija, asesor jurídico de AECINE).
La eurodiputada Pilar del Castillo destacó que la Unión Europea se encuentra a la cabeza en la creación de un marco regulatorio común sobre IA, aunque subrayó que todavía se encuentra en una fase inicial. Según explicó, la normativa actual es «incipiente y en muchos aspectos se basa en recomendaciones voluntarias». En el caso de la inteligencia artificial generativa, precisó que esta se considera de «riesgo limitadísimo».
Por su parte, Adrián Vázquez, vicepresidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y miembro de la Comisión Jurídica del Parlamento Europeo, explicó que el Parlamento está preparando un informe sobre copyright e IA generativa, cuyo plazo de enmiendas cerró la semana pasada. “Queremos proteger a Europa como potencia en contenidos y creatividad, no se trata de frenar la innovación tecnológica, sino de lograr un equilibrio justo. Pero cada vez que tocamos intereses de grandes plataformas globales, el debate se convierte también en un conflicto político”, aseveró.
Desde el ámbito empresarial, Clara Ruipérez de Azcárate, directora de la Unidad de Propiedad Intelectual de Telefónica y miembro del consejo de Movistar Plus+, explicó cómo su compañía ya trabaja con modelos internos de gobernanza mientras se define el marco legal europeo. “En Telefónica convivimos con la IA en tres niveles: como desarrolladores tecnológicos, como gestores de televisión y como productores de contenidos. Mientras llega la normativa definitiva, hemos establecido códigos éticos internos para guiar el uso de estas herramientas. Es clave formar a nuestros equipos y explicar qué es la IA, cuáles son sus riesgos y qué usos son aceptables”, sostuvo.
Miguel Langle, director de Asuntos Regulatorios e Institucionales de Atresmedia, valoró positivamente que la legislación europea esté actuando con cautela e indico que “el acierto ha sido centrarse en riesgos claros, sin precipitarse a regular derivadas potenciales que aún no comprendemos del todo. Antes de crear leyes nuevas, debemos analizar si los problemas pueden resolverse con la normativa ya existente: derecho al honor, protección de datos, competencia desleal, código penal y civil, muchas veces ya contamos con herramientas legales suficientes”. Langle añadió que el sector debe evitar caer en una hiperregulación que frene la innovación y complique procesos que hoy se pueden abordar con la legislación vigente.
Carmen Páez, subsecretaria del Ministerio de Cultura, ofreció una visión centrada en la protección de los derechos laborales y creativos y expuso que “no comparto la idea de que la IA generativa no suponga riesgos. Tiene un impacto directo desde el punto de vista sociopolítico, como la desinformación, lo que nos obliga a exigir el etiquetado de contenidos creados por IA y además, afecta a los derechos económicos de guionistas, productores y trabajadores culturales”.
La subsecretaria destacó la importancia de avanzar en un Código de Buenas Prácticas europeo, que refleje las demandas del sector cultural y proteja sus intereses. “Este código debe ser un punto de partida para asegurar que la IA no erosione los derechos del sector audiovisual”, resaltó.
José Ignacio Gómez Santano, abogado y asesor de AECINE, explicó que el Código de Buenas Prácticas es una herramienta flexible que puede evolucionar. “Es un marco de referencia que permitirá guiar el uso de la IA en la industria, pero no resolverá todos los problemas, la práctica diaria traerá nuevos retos que habrá que abordar con ajustes constantes”, ha anotado.